
Bichos es una categoría cortazariana (creada en sus obras por Julio Cortázar) en la que explica, cómo la necesidad de escribir se le volvió tan pesada que se le acumulaba en el pecho, sentía que algo le carcomía por dentro con dolor, con angustia, y ahora, creo entenderlo del todo cuando leía su historia.
Poemas que carcomen, poemas que muerden por dentro. En aquél momento de mis primeras lecturas, la palabra "bichos" se me hacía como una especie de alacranes, arañas y todas clase de animalitos que suelen sernos repugnantes y que nos provocan miedo, y estos, metidos en el pecho de Cortázar, me costaba sentir su angustia, entenderlo.
Hace aproximadamene un año, con mis conflictos existenciales al estilo La Náusea de Jean Paul Sartre –creo que nunca debí leerlo– yo me sentía muy triste, no me pregunten por qué, pero creo que el abandono que sufrí de niño me ha hecho muy nostálgico, aunado a esto los problemas de trabajo en mi estudio que no doy una para vender lo que hago, a pesar de haber construido un estudio de diseño de mucho prestigio y de abundancia antes de la mal llamada pandemia.
En fin, me sentía muy angustiado, hasta que en un estado pensativo, me surgieron palabras simples que al combinarse en mi cabeza, el conjunto sonaba hermoso y además me hacía sentir bien y con mucha paz, empecé a creer que debía escribirlo porque, como suele suceder, se me olvidaría en unos momentos y eso es lo que precisamente hice de inmediato. Desde entonces no he parado de escribir, tengo alrededor de quinientos poemitas cortos en Instagram –bajo el nombre de @SimplyTito– de todo tipo y no sabía que hacer hasta que se me ocurrió hacer una maqueta de un pequeño libro con una hoja tamaño carta, que al doblarla en varias secciones, me daría las 16 páginas que contendrían aquellos poemas cortos llenos de profundos sentimientos donde prácticamete habla mi corazón, los palpita por palabras y regurgitan saliendo por mis dedos en una rápida sucesión de tecladazos en el teléfono o en la computadora.
Este mini libro "Bichos que muerden por dentro", está dedicado a aquellos momentos en que desesperadamente, empecé a escribir, más bien, otra persona, otra alma, empezó a escribir a través de mí, y ahora, mi corazón se ha emparejado con el corazón de Julio Cortázar, donde quiera que su palpitar se encuentre en el éter del profundo y hermoso universo.
La primera vez que escribí fue algo como esto:
“Ese vuelo boca arriba
al estilo cortazariano,
que inunda inerte mis ojos,
como el volcán
que esconde su fuego,
la blanca palidez
que se refleja
en el deseo
de poseerte
y se diluye en mi día
hasta encontrar el dulce
sueño de tenerte...”
Ustedes tendrán su opinión al respecto de esta prosa corta.
Puede que no te guste la poesía o no la entiendas, aunque en realidad no hay que entenderla, solo sentir su ritmo, que te llegue al corazón, abrir tu mente, tu alma. Por ello también he querido compartir contigo un storytelling, una historia de personajes que enfrentaron el fuego, aun estando en la cama muy temprano, cuando el volcán hizo erupción inesperadamente y cubrió con su manto hirviendo esta comunidad de habitantes.
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Estas historias nacieron en mi alma a raíz de la tragedia del Volcán de Fuego en junio de 2018, no sabía que podría escribir algo al leer las noticias en los periódicos, pero sentí la necesidad por dentro de hacerlo, los bichos, en mi interior empezaban a inquietarse desmesuradamente, así que empecé por escribir esto:
Recuerdo cuando aquella mañana mi mami
me envió a la tienda de doña Rafa a traer
pan y huevos, tenía que subir el camino
viejo para llegar más rápido,
pues los frijoles calientes ya estaban en la mesa
con las tortillas servidas.
Nunca supe que pasó, nunca volví a ver a
mi mami, ni las tortillas, ni los frijoles...
Ir a la tienda me salvó, pero estar vivo es peor aún...
Uno no sabe qué pensar al leer este fragmento, la tragedia está ahí, frente a nuestros ojos y no puedes decir nada, no puedes hacer nada, en ese momento entendí que ese bicho tenía nombre: "impotencia", y pues, me puse a imaginarme aquél niño ángel, salvado por su mami enviándolo a la tienda sin despedirse, sin decir adiós. ¿Qué puedes hacer ante tremenda tragedia familiar? Y así, cientos de casos.
Yo, me puse a escribir, y ésta es la compilación de esos textos.
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